Visión nítida en 3 pasos

02.04.2018

Un sencillo truco: mantener las lentes limpias. Pero... ¿cómo hacerlo correctamente?

Es una de las preguntas más habituales que nos hacen nuestros pacientes cuando vienen a recoger sus gafas nuevas. Las podemos limpiar en seco con una gamuza, pero sólo en caso de no tener particulas adheridas, para evitar arañar las lentes. 

Utiliza la limpieza en seco con moderación: en caso de haber partículas adheridas sobre la lente, podrían arañarse

La mejor manera de limpiar las gafas y conservarlas perfectas durante muchos años es con agua, y siguiendo estos tres pasos:

  1. Elimina las partículas adheridas a las lentes y que pueden terminar arañándolas (polvo, arenilla, barro...) bajo un chorro de agua.
  2. Aplica un producto específico,  que suelen llevar en su composición sustancias que favorecen la eliminación de las diferentes manchas e incluso pueden generar una capa protectora que haga que las gafas nos duren más tiempo limpias. Si recurres a jabón clásico, evita el lavavajillas, que puede ser demasiado agresivo.
  3. Seca con la gamuza de microfibra (no suelta pelusa) proporcionada junto a tus gafas. La gamuza debe estar limpia.

Lógicamente no siempre podemos meter las gafas bajo el chorro de agua, así que en estos casos eliminamos las posibles partículas soplando sobre las lentes.